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Jueves 21 de Marzo 2019 00:00:00

Empresa dueña de centro de detención no cotizará en bolsa


Crédito: AP Photo, Josh Rubin, En esta imagen, tomada el 19 de febrero de 2019, Josh Rubin se manifiesta en el exterior del centro de acogimiento temporal para menores no acompañados en Homestead, Florida. Legisladores demócratas votaron el martes 26 de febrero de 2019 exigir documentos al gobierno de Donald Trump sobre la separación de familias en la frontera con México (AP Foto/Wilfredo Lee)
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08 de Marzo 2019
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MIAMI (AP) — La empresa dueña de un centro de detención para niños migrantes en Florida abandonó sus planes para cotizarse en la bolsa, mientras crece la polémica sobre las políticas que permiten la detención de menores que cruzan la frontera con México.

El presidente de Caliburn International Corp., Thomas J. Campbell, envió el martes una carta a la Comisión de Bolsa y Valores diciendo que ya no quiere cotizar en la bolsa.

La compañía con sede en Virginia dijo en un comunicado de prensa que desistía de sus planes debido a “variabilidades en los mercados de capital”, agregando que el negocio sigue creciendo. Documentos presentados previamente dijeron que algunas de las variantes que podrían afectar el precio de las acciones serían los riesgos de “publicidad negativa”.

El Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos, que toma bajo su cuidado a los niños que cruzan la frontera entre México y Estados Unidos, anunció en diciembre que la instalación aumentaría de 1.350 a 2.350 camas. Los funcionarios dijeron que el centro de detención Homestead en el suburbio de Miami es uno de los más grandes y el único dirigido por una compañía con fines de lucro.

La agencia ofreció un recorrido de prensa el mes pasado en la creciente instalación, mostrando un gran cuarto en donde 144 adolescentes duermen en literas. Baños portátiles estaban en campamentos adyacentes. Los niños caminaban en grupos de entre 10 y 15 en una fila, liderado por un empleado uniformado.

Caliburn también dijo que esperaba incrementar sus operaciones para albergar a niños que son detenidos en la frontera entre México y Estados Unidos. Atribuyó el crecimiento de los ingresos a los nuevos contratos en Homestead y tres instalaciones más pequeñas en Texas.

El gobierno de Barack Obama abrió Homestead como un albergue temporal para albergar a hasta 800 migrantes adolescentes durante 10 meses en 2016.

Comprehensive Health Services es la compañía que opera la instalación desde entonces, pero fue comprada por una firma de capital privado de Washington llamada DC Capital Partners el pasado marzo antes de que el gobierno de Trump anunciara una política que obligó a que más de 2.700 niños fueran separados de sus familias y colocados en albergues.

John Kelly estuvo en el consejo de DC Capital Partners antes de unirse al gobierno de Trump, primero como secretario de Seguridad Nacional y luego como jefe de despacho. También fue miembro de consejos de otras compañías que son parte del portafolio de la firma de equidad privada.

La firma de capital privado formó Caliburn en agosto al agrupar a Comprehensive Health Services con otras tres compañías.

Caliburn reportó ingresos totales por 785 millones de dólares en 2017. Eso no incluye dos grandes contratos por más de 250 millones de dólares que el gobierno federal otorgó a Comprehensive Health Services en 2018.

Los legisladores federales, quienes hicieron un recorrido al centro el mes pasado, expresaron su preocupación de que, siendo una compañía con fines de lucro, fuera escogida para recibir más niños que cualquier otra instalación y que algunos adolescentes llevaran meses detenidos ahí. La duración promedio de permanencia en Homestead aumentó desde mediados del año pasado de 25 días en junio a 67 días en diciembre.

“Aunque estoy satisfecha de que Caliburn haya abandonado sus planes para cotizar en la bolsa por ahora, sigue sacando ventaja de las políticas inmigratorias inhumanas del gobierno de Trump”, dijo en un comunicado la representante Debbie Mucarsel-Powell, una demócrata de Florida cuyo distrito incluye Homestead.

Los legisladores y defensores de derechos de inmigrantes presionaron para que cerrara otro campamento de detención en Tornillo, Texas, que cerró en enero.

El martes, los activistas que se manifestaron fuera del centro de detención de Homestead condenaron al gobierno, diciendo que ayuda a una compañía al hacer de la detención de niños un negocio.

“Mientras los niños esperan su libertad, la compañía gana mucho dinero. Se supone que es un albergue temporal, pero es dirigido como un negocio”, dijo Maria Bilbao de la organización United We Dream.

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La periodista de Associated Press Gisela Salomon contribuyó a este despacho desde Homestead, Florida.

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