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Martes 24 de Mayo 2022

Huachicolero fiscal

Cecilio Martínez Arco
 

La corrupción que se inició en la aduana de Reynosa y hoy se traslada a Ciudad Juárez, llegó al grado que en días pasados apareció una manta en el área del parque Chamizal, con una leyenda escrita con aerosol rojo donde se advertía que Martínez Arcos y su gente no eran bienvenidos, mucho menos permitirían sus negocios como en Reynosa.


#Dobleces |

Israel Mendoza Pérez

@imendozape

Acostumbrado al uso de la mano dura contra sus subalternos, el general en retiro Cecilio Martínez Arcos, actual administrador de la aduana de Ciudad Juárez, convirtió la oficina fronteriza en un feudo, ya que personal de dicho recinto fiscal denunció ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) el abuso de poder que ejerce el titular, sin olvidar la queja vigente que hay en el Sistema Integral de Denuncias Ciudadanas de la Secretaría de la Función Pública con folio 23797/2022.

A menos de dos meses de tomar las riendas de esta unidad, el general, Cecilio Martínez Arcos, ha provocado más escándalos que resultados. Las denuncias van desde el encierro al que fueron sometidos los trabajadores el 18 de febrero durante la visita del Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, las cuales se hicieron principalmente vías redes sociales, donde por casi dos horas los mantuvo bajo llave; seguidas del acoso que sufren las mujeres por parte del General.

A esto se suman sus constantes “salidas” a Guadalajara para arreglar negocios personales y olvidar sus responsabilidades en la ciudad fronteriza. Por ello es que se hablan de hacer cambios en esa aduana desde raíz.

La situación en la que se encuentra la aduana en manos de Martínez Arcos quien por cierto es jubilado de las Fuerzas Armadas y por ello recibe una pensión mensual de más de 60 mil pesos tiene además un historial turbio. A raíz del maltrato a personal de la aduana —los afectados— confían en que las autoridades responsables actúen conforme a derecho e inicien la investigación correspondiente al interior de dicha aduana.

Y es que durante su paso por la aduana de Reynosa, Cecilio Martínez fue vinculado con el ejercicio de huachicoleo fiscal, negocio millonario, también asociado con el grupo conocido como “Los Carmona” del cual se dijo, Martínez Arcos forma parte, así como con Luis Rivera investigado por las autoridades estadounidenses y por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), así como José Ramón Gómez Leal, cuñado del gobernador Francisco Javier Cabeza de Vaca y hasta hace un año superdelegado en Tamaulipas. Quien en su curriculum carece de experiencia en trabajo político o social. Sus últimas actividades tienen que ver con la administración de servicios turísticos ya que trabajó en Stay Inn Hoteles Argotam.

Las operaciones “huachicoleras” constaban en dejar pasar a distintos vehículos con un mismo permiso, para luego reportar la importación de lubricantes en pipas y ferro tanques, aunque claramente eran cargas de combustible, juego que les permitió evadir los impuestos especiales por producción y servicio, además de una recolección de 800 dólares por cada pipa que cruzaba. Negocio en el que se encuentra ligado Cecilio Martínez.

La corrupción que se inició en la aduana de Reynosa y hoy se traslada a Ciudad Juárez, llegó al grado que en días pasados apareció una manta en el área del parque Chamizal, con una leyenda escrita con aerosol rojo donde se advertía que Martínez Arcos y su gente no eran bienvenidos, mucho menos permitirían sus negocios como en Reynosa.