www.efekto.tv
Lunes 20 de Mayo 2024

¿Quién era Florence Nightingale? 

 

Fue la primera mujer admitida en la Royal Statistical Society británica, y miembro honorario de la American Statistical Association.


El Día Internacional de la Enfermería se celebra cada 12 de mayo, conmemorando así la fecha del nacimiento de Florence Nightingale (12 de mayo de 1820, Londres), la pionera de la enfermería moderna.

Durante esta efeméride, distintos enclaves y monumentos emblemáticos de diferentes ciudades españolas se iluminarán de color azul, en homenaje al extraordinario trabajo de los más de 307.000 enfermeros y enfermeras de España.

Pero, ¿quién era Florence Nightingale? El suyo es un caso peculiar: es una de las pocas mujeres que ya fue reconocida en su época y por su obra, como impulsora de la enfermería moderna. Por eso, es un símbolo feminista. En mayo se cumplirán los 200 años de su nacimiento.

Le pusieron el nombre de la ciudad donde nació, Florencia, pero era hija de una familia inglesa acaudalada y liberal para lo que era la época. Su abuelo materno, William Smith, fue un parlamentario cristiano disidente, abolicionista de la esclavitud y simpatizante de la revolución francesa y parece que su nieta heredó su espíritu revolucionario y su reformismo social.

Fue educada más que muchas damas de su época y, a diferencia de la mayoría de ellas, se negó a casarse y dedicarse a una familia. Solo con 17 años dijo haber vivido “una llamada de Dios para hacer el bien”, pero no ingresó en un convento. Quería trabajar de enfermera o educadora de pobres o delincuentes.

Fue una enfermera, escritora y estadística británica, considerada precursora de la enfermería profesional moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería. Desde muy joven se destacó en matemáticas, y culminó sus estudios y aplicó sus conocimientos de estadística a la epidemiología y a la estadística sanitaria. Fue la primera mujer admitida en la Royal Statistical Society británica, y miembro honorario de la American Statistical Association.

Sentó las bases de la profesionalización de la enfermería con el establecimiento, en 1860, de su escuela de enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres, actualmente parte integrante del King’s College de Londres y del NHS. Fue la primera escuela laica de enfermería en el mundo.

Inspiración para la Cruz Roja

Su trabajo fue la fuente de inspiración de Henri Dunant, fundador de la Cruz Roja y autor de las propuestas humanitarias adoptadas por la convención de Ginebra.​

De fe anglicana, creía que Dios la había inspirado para ser enfermera. Alcanzó fama mundial por sus trabajos precursores de enfermería en la asistencia a los heridos durante la guerra de Crimea. A partir de ese momento fue conocida como «la dama de la lámpara», por su costumbre de realizar rondas nocturnas con una lámpara para atender a sus pacientes.

En 1883, la reina Victoria le otorgó la Real Cruz Roja, y en 1907 se convirtió en la primera mujer en recibir la Orden de Mérito del Reino Unido.​ En 1908, le fueron otorgadas las Llaves de la Ciudad de Londres.​

El juramento Nightingale efectuado por los enfermeros al graduarse, fue creado en su honor en 1893. El Día Internacional de la Enfermería se celebra en la fecha de su cumpleaños.

Mejora de la situación social de la mujer

Si bien su trabajo tuvo como consecuencia la mejora de la situación social de la mujer, ella prefería la amistad con hombres influyentes.​ A menudo se refería a sí misma en términos masculinos, como por ejemplo «un hombre de acción» y un «hombre de negocios».​

No obstante, entabló varias importantes amistades con mujeres. Mantuvo una prolongada correspondencia con una monja irlandesa, la hermana Mary Clare Moore, con quien había trabajado en Crimea.​ Su más adorada confidente fue Mary Clarke, una mujer británica que conoció en 1837 y con quien mantuvo contacto durante toda su vida.​

La tumba de Florence Nightingale en el cementerio de la iglesia de St. Margaret, East Wellow, Hampshire.

Algunos investigadores afirman que ella permaneció casta durante toda su vida, ya sea porque sentía un deber casi religioso hacia su carrera, como porque vivió en tiempos en que imperaba la rígida moralidad sexual victoriana.​

Muerte a los 90 años

El 13 de agosto de 1910, a los 90 años, falleció mientras dormía en su habitación del 10 de South Street,​ Park Lane. La oferta de sepultura en la Abadía de Westminster fue rechazada por sus familiares, y fue sepultada en el cementerio de la Iglesia de St. Margaret en East Wellow, Hampshire.