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Martes 24 de Mayo 2022

Pequeño caso

Emilio Lozoya
 

Mientras que en Argentina desde 2018 se empezaron a seguir las huellas de sobornos por parte de la empresa en la que el dinero chorreó dentro campañas políticas, funcionarios y de ellos, había 172 procesados y siete presos.


#Dobleces

Pequeño caso

Israel Mendoza Pérez

@imendozape

La investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) en torno a los sobornos de Odebrecht a Emilio Lozoya se queda corta. La conclusión sólo se queda en un responsable: Emilio Lozoya y su familia. Los investigadores de Alejandro Gertz Manero sólo mostraron un desconocimiento pleno del caso a nivel internacional.

Su listado no tocó a más funcionarios de la compleja estructura de Pemex. Y la conclusión se quedó en un personaje. No existe un organigrama ni una línea de seguimiento del dinero que se entregó a Lozoya Austin. Lo que buscaba la cuatroté era presentar una enorme red de involucrados encabezados por Lozoya y ver el derrumbe de personajes de primer nivel y de refilón al PRI.

Este es otro caso que concluye el fiscal, Gertz Manero, sin complacer los beneficios políticos para el gobierno de la cuatroté y al partido en el poder. La investigación y la detención de Lozoya estuvo marcada por un sesgo político. A nivel internacional el caso Odebrecht dejó una larga cauda de detenidos.

Los casos de corrupción de Odebrecht, en Latinoamérica, son múltiples y alcanza a un exmandatario. En Brasil hacia 2014, para investigar y sancionar los casos de corrupción vinculados a la constructora Odebrecht se creó un grupo especial integrado por fiscales, policías federales llamado Operación Lava Jato se trató de un caso de sobornos de la empresa brasileña Petrobras. Para 2017, el grupo especial había logrado condenas para 125 personas.

En el país de la samba se abrieron 57 procesos penales contra 260 acusados. Para entonces se habían dictado condenas en 25 juicios por un total de mil 317 años de prisión. Para marzo de 2020, luego de 6 años de labores, el equipo especializado de la Operación Lava Jato logró la denuncia de 500 personas implicadas en actos de corrupción.

En tanto, en Perú desde 2018, se creó un equipo especial de fiscales, que lleva más de 35 investigaciones abiertas y más de 250 personas investigadas por los presuntos sobornos de la constructora brasileña Odebrecht a funcionarios y políticos. Incluso, Pedro Pablo Kuczynski siendo presidente del país andino renunció antes de ser sometido a un voto de destitución en el Congreso luego de comprobarse su involucramiento en los sobornos de Odebrecht en aquella nación.

Mientras que en Argentina desde 2018 se empezaron a seguir las huellas de sobornos por parte de la empresa en la que el dinero chorreó dentro campañas políticas, funcionarios y de ellos, había 172 procesados y siete presos.

Lo que tiene el fiscal Alejandro Gertz Manero no es un pez gordo. Se conformó con tener a un personaje en prisión y señalarlo como el único beneficiario. Lo ocurrido en otros países de América no sirvió de ejemplo para la fiscalía del país.

El caso en México es lo opuesto a lo esperado para el gobierno que lucha en contra de la corrupción. Gertz Manero no entendió un complejo asunto. Se le fue de las manos y desechó la oportunidad de trascender y retener el poder como fiscal.